Hoy viene publicado en el diario El País una noticia sobre el plan del Casco Vello de Vigo (Pepri Casco Vello). En ella se pueden sacar varias conclusiones sobre el destino que sufrirá el solar donde se ubica La Panificadora con la aprobación de este plan (con los votoso favorables del PP y el BNG):1ª) Del edificio de la Panificadora tan sólo quedarán los dos silos, como un "emblema".
2ª) El resto del edificio y su recinto (una parcela de 7.000 m2 edificada con 12.620 m2 de uso industrial) será derribado para la construcción de edificios de uso residencial y comercial de 22.000 m2 de edificabilidad.
3ª) Los edificios que se ven desde la calle Camelias se elevarán 3 plantas sobre la rasante, lo que hará que desaparezcan las vistas a la ría desde esta calle.
4ª) Los promotores (las inmobiliarias Invoga y Montelouro) han sido liberados de ceder el 20% para viviendas protegidas a cambio de realizar un plaza interior de 400 m2.
Como siempre, en Galicia se vuelve a demostrar que vamos a varios años de retraso con respecto a no ya otros países, sino a otras comunidades autónomas. La Panificadora, uno de los símbolos de nuestra ciudad, una de las mejores muestras de arquitectura industrial histórica que hay en Galicia (no lo digo yo, lo dicen los expertos) será, si no se hace nada por evitarlo, víctima de la picota para la especulación de su solar.
Mientras en gran parte de Europa y mismo en muchas zonas de nuetro país las antiguas fábricas industriales son tratadas hoy como verdaderos iconos de la arquitectura moderna, aquí en Vigo seguimos eliminando estos edificios llenos de historia sobre el pasado de nuestra ciudad.
Todo ello con el consentimiento de unos políticos, con escaso nivel cultural en lo que a arquitectura se refiere, que están a merced de los especuladores en vez de estar a merced la ciudadanía.
Prueba de esta falta de sensibilidad por nuestro patrimonio por parte de los políticos locales es una carta que envié al blog del candidato del BNG a la alcaldía de Vigo, Santi Domíguez. En su respuesta, Santi saca pecho a base de los abundantes tópicos que sueltan los políticos y se deja en evidencia al hacer afirmaciones sin conocimiento de causa, demostrando lo poco informado que está y su escasa visión en cuanto al patrimonio arquitectónico industrial de nuestra ciudad:
"Como ben dis a protección do patrimonio é unha cuestión fundamental para o BNG. Foi e continuará sendo un obxectivo para nós. Estou dacordo en que a nosa cidade perdeu edificios emblemáticos e de alto valor arquitectónico e non podemos permitir que iso siga acontecendo. Durante o goberno do BNG tomáronse medidas para rematar con esa situación e catalogáronse máis edificios dos que había ata ese momento. Agora ben, non creo que debamos conservar todo, polo simple feito da súa antigüedade. Debemos conservar o que realmente merece a pena e o que aínda é recuperable. (...) En canto ao que dis da Panificadora é certo que o Pepri do Casco Vello contempla un proxecto nesa zona, pero tamén debes saber que se conservan os Silos, que son o que realmente teñen valor arquitectónico."
Comparemos esta opinión con la de un experto en arquitectura industrial, el arquitecto Josep Maria Montaner:
"Entre el peligro constante de desaparición y las propuestas de rehabilitación, la arquitectura industrial sigue siendo actualidad. Y lo es por su valor histórico y social, por sus cualidades arquitectónicas y porque son conjuntos en situaciones urbanas estratégicas.
Hasta finales de los años setenta, predominaba el prejuicio de que la industria era una actividad molesta; la mentalidad purista de considerar degradante a la ciudad industrial. Durante los últimos años de la dictadura del general Franco, el criterio económico dominante era siempre el de rentabilizar el patrimonio de las viejas industrias con operaciones inmediatas de especulación: es decir, derribar las fábricas para hacer negocio inmobiliario. A pesar de que con la democracia se empezó a incorporar la sensibilidad por el patrimonio industrial, durante los primeros años la mayoría de intervenciones fueron de sustitución, para introducir los espacios públicos que la sociedad necesitaba y para llevar adelante grandes reformas urbanas, tal como ocurrió con el proyecto de la Villa Olímpica, que arrasó una parte del valioso patrimonio industrial del Poblenou. Las urgencias olímpicas pretendieron legitimar un proceso en el que -se decía- no había tiempo para pensar en salvar nada. Sin embargo, los conjuntos industriales tienen fuertes cualidades de centralidad y flexibilidad. Fueron conformados con la capacidad intrínseca de transformación, tanto de los espacios interiores como por el crecimiento derivado de la ampliación o suma de edificios. Poseen plantas libres y sistemas de accesos y comunicación racionales y claros. Y, por necesidad, todo conjunto industrial se sitúa estratégicamente, bien relacionado con las terminales de transporte de materias primas, las redes de energía y los ríos, las infraestructuras y los sistemas urbanos. Estas características los sitúan actualmente en lugares de centralidad muy deseados para transformaciones urbanas y por empresas como las dedicadas a las tecnologías de información y comunicación (TIC).
Cada conjunto industrial constituye un sistema, conforma un paisaje con una morfología propia basada en las relaciones entre edificios, espacios libres y entorno. Por ello no vale con salvar aquí una chimenea, allí una fachada, más allá sólo una nave de todo un conjunto."
La Panificadora por tanto, debería ser conservada en su totalidad. Es un edificio emblemático y para su uso se podrían barajar infinidad de posibilidades: podría ser un centro cultural, un centro social, una biblioteca, una sala de exposiciones, un museo, una sede de algún organismo institucional,... Se podría hacer cualquier cosa con este edificio y de paso revitalizar la zona. Hacer edificios y comercios es más de lo mismo y lo único que conseguiría sería enriquecer a unos pocos especuladores y producir un aumento de la población con el consiguiente aumento de coches en una zona ya saturada de tráfico.
Para ejemplos de lo que se puede hacer, en Cataluña hay grandes muestras de edificios industriales rehabilitados que hoy son verdaderas joyas de la arquitectura:
La Fábrica de Ca l’Aranyó, en Barcelona, está en proceso de reforma. En el proyecto realizado por la Universidad Pompeu Fabra, el edificio formará parte de la Universidad y del parque audiovisual.
En Cornellà de Llobregat, la Fundación Agbar ha convertido parte de las naves, salas de turbinas y espacios libres de su antigua sede en en el Museo de las Aguas.
La Fábrica textil Casaramona construida en 1911 y de estilo modernista, fue comprada en el año 1963 por La Caixa para instalar un gran complejo cultural con amplias salas de exposiciones, laboratorio del arte y sede de sus colecciones de arte contemporáneo.
En Sant Boi de Llobregat se encuentra la antigua fábrica textil de Can Massallera. Hoy este edificio modernista se encuentra rehabilitado y convertido en un polideportivo y centro sociocultural.
Y así muchísimos más. La Panificadora podría seguir el mismo camino perfectamente. No podemos dejar que siga el mismo camino que el edificio de Casa Mar: salvemos la Panificadora.

11 comentarios:
Comprendo que SantiDominguez no sea precisamente un enamorado de ciertas arquitecturas industriales... pero de ahí a comparar la Panificadora con los demás elementos catalanes que muestras en el Blog... va un mundo!
La piedra para empezar... contra el hormigón grosero... pero aúnque podría tener su valor (todo lo tiene si se sabe mirar) por qué no defender la demolida Casa Mar por los mismo motivos?
La verdad es que alguna arquitectura industrial p.ejem. Massó en Cangas podría resultar emblemática por lo que llegó a representar... pero arquitectura lo que se dice arquitectura... no sé no sé...?
Claro que estoy temblando sólo de pensar en el CUBO HORRIBLE que el arquitecto del régimen (léase César Portela) podrá colocar en la primera línea de Vigo... como hemos visto ya lamentablemente en la aberración del Museo del Mar...!
¿Esto no es acaso más grave todavía? Que un proyecto museístico clave cuatro columnas en la arena de una playa... eleve un malecón artificial en el que no pueden atracar siquiera veleros de 12 metros por ausencia de calado... y nos quedemos todos calladitos?
Polémica habemos...?
No intento hacer una comparación formal sino de fondo. Yo no entro a valorar cuál tiene más valor arquitectónico, lo que hago es mostrar cómo en otras regiones sí se respeta su pasado industrial.
Y la Panificadora... qué te voy a contar de ella. Es una de las primeras muestras de hormigón armado en nuestra ciudad y toda una muestra del desarrollo industrial que experimentó Vigo. No sé, creo que su derribo es un lujo que esta ciudad no se puede permitir.
Lo de Casa Mar sí, también es grave, pero lamentablemente ya está derribada. La Panificadora todavía está en pie y su conservación aún es posible.
Y lo del Museo del Mar tienes razón, también es un crímen. Aunque a mí el edificio me encanta el malecón artificial ya se ha demostrado que está afectando negativamente a las mareas y las playas adyacentes al museo están perdiendo arenal.
Pues apliquémonos el cuento:
Si en un edificio de nueva factura como el Museo del Mar se llegan a cometer Delitos contra el Medio Ambiente y nadie dice nada...
Que no se nos pida mucha 'sensibilidad' arquitectónica para la defensa del homigón armado por muy histórico-industrial que se quiera pintar el tema...
A mi me recuerda aquello de que no teníamos para pan y compramos 'tortas'...
Unas buenas tortas era lo que quería el ínclito Portela por muy coautor que sea de tal desfeita...!
Y luego los mismos seguramente braman contra el Edificio Bar Boo de Toralla... pues mal por mal y barbaridad por barbaridad creo que estamos empatados y casi lo hemos superado si contamos con el tiempo transcurrido entre los años 1973 y el 2003... fechas más fechas menos.
Y mientras el sabio señala la luna el necio 'mirará siempre el dedo'?
Lo digo en el mejor sentido... creo que un Colegio de Arquitectos debería de estar para las maduras pero también para las duras... no crees?
De todos modos en Vigo casi cualquier ANIMALADA es ya posible y si no veamos el Edificio A Laxe que todavía se está terminando de PERPRETAR en las misma narices de todos los ciudadanos que amamos esta Ciudad... y asistimos impotentes a la Prepotencia de unos ante el Silencio de los Corderos!
Saludos y ojalá el futuro nos traiga cosas mejores...
Pero es que ambas cosas son compatibles. Tú puedes denunciar el delito cometido contra el medio ambiente en el Museo del Mar como defender la conservación de La Panificadora, no tienen porqué ser excluyentes.
..y un poquito más al norte la Tate Modern, nada menos.
Lo importante no es sólo el material, si no lo que se hace con él, y el juego de volúmenes de la panificadora me ha emocionado desde niño.
Le Corbusier no podía estar equivocado en "Hacia una Arquitectura" cuando echaba piropos a los silos de este tipo de construcciones y soltaba aquello de que "La Arquitectura es el juego sabio, correcto y magnífico de los volúmenes reunidos bajo la luz"
Y desde luego me acabas de dar un tremendo disgusto, pensé que iban a dejar algo más que dos silos. :(
En 1909 Le Corbusier contó la siguiente anécdota en la Escuela parisina de Bellas Artes:
El profesor de obras públicas había caído enfermo, sustituyéndole el ingeniero-jefe del metro. Cuando anunció su intención de tratar en sus lecciones las posibilidades del hormigón armado, los alumnos, indignados, lo abuchearon.
Los vigueses tenemos que hacer fuerza y no permitir que destrocen la panificadora. Si no lo impedimos nosotros acabarán con todo.
la ciudadanía tenemos que hacernos oir e impedir que impere la ignorancia de esos burros que dirijen nuestra ciudad,sin pajolera idea.
Bueno sobre la anécdota del ingeniero jefe del metro... me gustaría saber si no existe algún DISEÑO DECENTE para los pasos elevados de las autopistas y demás vías de circunvalación que tenemos que padecer?
Me temo que las llamadas especificaciones técnicas son FEAS PREPOTENTES Y NI SIQUERA DAN LA SEGURIDAD VIAL a la que dicen responder... ?
Nadie podría hacer un hormigón más hermoso?
Me encanta leer la cita de le corbusier que hace pablo, pero me gusta más que él mismo haya sentido ese juego de volúmenes desde niño. La foto es muy buena porque se siente bien la relación con el mar y el aire.
Lo que pasa es que para que tenga sentido reutilizar la panificadora, no simplemente dejarla ahí como otros dones ilícitos, malas hierbas, algunas puertas y balcones, algunos grafitis sobreexpuestos a la luz, tiene que ser una reapropiación hecha por seres vivos, no por instituciones que hacen de cualquier objeto un mausoleo, un nuevo recordatorio de que nos quieren muertos. Yo imagino un crecimiento de locuras por dentro y por fuera de los silos, colores recién descubiertos, la toma del lugar estratégico para el juego: el uso lógico de la ingeniería. Que el poder elimine directamente cualquier posibilidad de belleza o que la encadene a su modo convirtiéndola en símbolo suyo, museo, casa de los muertos, es una cuestión de sus deseos y necesidades, pero la gente puede siempre experimentar sus propias armonías, impuras, hechas tal vez de sábanas colgando sobre la calle, y debe maniobrar siempre alrededor de ellas y para gozarlas mientras sea posible.
Me encanta leer la cita de le corbusier que hace pablo, pero me gusta más que él mismo haya sentido ese juego de volúmenes desde niño. La foto es muy buena porque se siente bien la relación con el mar y el aire.
Lo que pasa es que para que tenga sentido reutilizar la panificadora, no simplemente dejarla ahí como otros dones ilícitos, malas hierbas, algunas puertas y balcones, algunos grafitis sobreexpuestos a la luz, tiene que ser una reapropiación hecha por seres vivos, no por instituciones que hacen de cualquier objeto un mausoleo, un nuevo recordatorio de que nos quieren muertos. Yo imagino un crecimiento de locuras por dentro y por fuera de los silos, colores recién descubiertos, la toma del lugar estratégico para el juego: el uso lógico de la ingeniería. Que el poder elimine directamente cualquier posibilidad de belleza o que la encadene a su modo convirtiéndola en símbolo suyo, museo, casa de los muertos, es una cuestión de sus deseos y necesidades, pero la gente puede siempre experimentar sus propias armonías, impuras, hechas tal vez de sábanas colgando sobre la calle, y debe maniobrar siempre alrededor de ellas y para gozarlas mientras sea posible.
He leído los comentarios acerca del valor arquitectónico de la Panificadora. Y necesito exponer dos matices o aclaraciones basadas en mi experiencia (yo no soy arquitecto, pero sí una enamorada del arte y de la estética).
La primera vez que estuve en Roma, 15 días, en casa de romanos y guiada por romanos, me llevé una enorme sorpresa. El momumento a Vittorio Emmanuele por la reunificación de Italia, neoclásico puro, era llamado la tarta por moderno y había recogida de firmas porque lo querían tirar.
- Es que al lado del Colosseo...- me decían.
Pero luego me llevaron a la zona del Eur, diseños absolutamente fascistas construídos en la época de Mussolini. Aborrezco el fascismo y todo lo que representa, pero esos edificios, lineales y marciales, tenían una cosa buena que era que se integraban muy bien con la naturaleza de la zona. Y eran puro cemento.
No sé, todo es relativo. El valor de una obra de arte cambia con el tiempo. Van Gogh murió en la indigencia, ¿No? Y a Fred Astaire no le querían los productores porque decían que: "Cantaba mal, tenía tendencia a la alopecia y bailaba un poco."
En fin...
A lo que voy, que no por el hecho de ser de hormigón la panificadora deja de tener valor arquitectónico y que el tiempo dirá si se comete un error o no con su plausible derribo.
- Por otro lado, considerando una estación de tren arquitectura industrial, no hay mejor ejemplo que el Museo de Orsay como paradigama de reconstrucción, remodelación y remasterización (como se dice ahora) de un edificio. Y si nos ponemos con París, todos odiaban la torre Eiffel y la querían tirar después de la Expo. Y ahora es su símbolo. Y no digo nada del Louvre y la pirámide.
Y no sólo es cuestión de centrarse en la estética, es cuestión de que esa fábrica de pan dio de comer a mucha gente, vivió la Guerra Civil, la transición...¿Lo ideal? Que la compre la ciudadanía de Vigo y que le haga un pulso al ayuntamiento. Con un Euro que dé a la causa la mitad de la población, son 200.000. Y de ahí para arriba.
Y que dejen de joder.
A grandes males, grandes remedios.
Fuente: Emilio Salgari
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