lunes 8 de octubre de 2007

Edificio Rubira

"Supongamos que en la Barcelona de los años sesenta apareciese un omnipotente ente financiero que le echa el ojo a un edificio modernista, proyectado por el futuro santo Antonio Gaudí, y situado en el mejor chaflán del Paseo de Gracia, por ejemplo.
La entidad compra el edificio de sus amores, y amparada en informes técnicos infumables, llega a la conclusión de que el inmueble no les sirve para sus necesidades (económicas), optando entonces por presentar ante el Ayuntamiento un nuevo proyecto en el que simplemente se niega la existencia del edificio de Gaudí.
El Ayuntamiento, con un imaginario alcalde tardofranquista al frente, fiel seguidor de la tecnología desarrollista, sigue el juego y elabora nuevos informes técnicos en los que se ignora que en aquel chaflán está la Pedrera.
Se remata el jaque con un fantasmagórico permiso de demolición para desbrozar y "limpiar"
el solar de los molestos restos pétreos del pasado. Consumatum est.
Esta historia, que nos puede parecer increíble en el entorno barcelonés, es, sin la mejor exageración, la acontecida en aquel Vigo de los sesenta, pujante, arrollador y profundamente bárbaro."
J.A. Martin Curty, de su libro Edificio Rubira (1880-1967).












Sobre el Edificio Rubira está casi todo dicho. Con el paso de los años se ha convertido en un símbolo de la defensa del patrimonio arquitectónico vigués
Hace varios meses había escrito un artículo sobre él, pero la semana pasada rebuscando por la biblioteca por fin encontré el libro de J.A. Martin Curty "Edificio Rubira (1880-1967)".
Pasando las páginas y viendo la cantidad de datos e imágenes que el arquitecto aportaba en su libro, me di cuenta que no podía dejar el artículo de esa forma. La extensa información aportada por Curty no me dejaba otra salida que completarlo y añadir muchas de las preciosas e impresionantes fotos que vienen en el libro.
Hace unos años, cuando vi por primera vez el libro de Jaime Garrido "Vigo. La ciudad que se perdió" una de las fotos que más llamó mi atención, fue una donde se veía un edificio de gran belleza y porte majestuoso situado en la esquina de la calle Colón con la avenida de García Barbón. La típica foto antigua con ese aire a clásico que a mí particularmente me encanta.
En el artículo se leía que el edificio había sido derribado en los años 60 y sustituido por un horrible mazacote de hormigón. Todo ello promovido por un banco ante la indiferencia de los vigueses y el beneplácito de los políticos locales.
Incrédulo ante tal barbaridad se lo mostré a mi padre para compartir mi indignación, y me contó que efectivamente, era un edificio precioso, de los más bonitos que había en Vigo y que no había sido el único derribado.
La terrible pérdida del Edificio Rubira fue uno de los principales motivos que me llevó a crear este blog. Mi propósito desde entonces es mostrar las joyas arquitectónicas que hay en nuestra ciudad y las que se perdieron, para que apreciemos el patrimonio arquitectónico que hay en Vigo y no se repita nunca más un suceso tan lamentable como el que ocurrió con este emblemático edificio.
La historia del Edificio Rubira comienza cuando el general Salvador de la Fuente Pita Pastor encarga en 1880 a Jenaro de la Fuente Domínguez la construcción de un edificio en un solar de su propiedad situado en el cruce de lo que son hoy la calle García Barbón y la calle Colón.
Un año después se obtiene la licencia municipal y se inician los trabajos del edificio. Pero el proyecto rápidamente queda paralizado debido a la muerte en febrero de 1882 del mariscal Salvador de la Fuente y cae en el olvido durante casi 20 años.









En 1900 los sobrinos de Salvador de la Fuente venden por 50.000 pesetas a Lucas de la Riva el solar donde se proyectaba construir el edificio.
Lucas de la Riva fue un empresario riojano que hizo una notable fortuna en Santiago de Compostela basada en la exportación de telas. Tenía un gran interés por la arquitectura, por lo que decide delegar sus funciones en su empresa textil y se adentra en el mundo de la construcción.
Tras conseguir que el ayuntamiento dé luz verde a la reanudación de las obras aparcadas en 1882, Jenaro de la Fuente Domínguez, que por aquel entonces ya había construido varios inmuebles en la ciudad y ya contaba con cierto prestigio, decide modificar el proyecto inicial.
Las causas por las que el maestro de obras vallisoletano se vio obligado a modificar el proyecto inicial se desconocen, pero todo apunta a que se debió a la gran irrupción del arquitecto francés Michel Pacewicz.









Entre 1987 y 1900 se inician 5 obras de Pacewicz donde despliega toda su maestría en la interpretación de los estilos históricos. El Edificio Acuña Soaje (1897), el Edificio el Moderno (1897), la Escuela de Artes y Oficios (1898), la Casa Yáñez (1900) y la Casa de Rosendo Silva (1900) encandilan a la burguesía local y provocan una especie de competición con Jenaro de la Fuente que genera en rivalidad. Así, Jenaro de la Fuente decide replantear su estilo y se adentra en un eclecticismo personal que marcará el nuevo diseño del Edificio Rubira.
En 1901 se reanudan las obras en el edificio y a finales de 1905 es ocupado por familias conocidas en la ciudad y empresas de importancia, entre ellas el Banco de Vigo y la Sociedad de Aguas.































En sus primeros años de vida el edificio pronto se convierte en uno de los principales reclamos de los fotógrafos de postales. Su belleza unida a su privilegiada situación lo convierten en una instantánea perfecta para inmortalizar una pequeña parte de la ciudad en una postal.
El nombre que se le asigna al inmueble en las postales es el de Banco de Vigo, en vez del correcto Edificio de la Riva, debido a que el banco era el local más conocido del edificio.
El Banco de Vigo y la Sociedad de Aguas ocuparían el edificio hasta 1924. El Banco se trasladaría a su nueva sede en la esquina de enfrente y poco después la Sociedad de Aguas sería municipalizada.

A principios de la década de los años 20 se construye en la esquina opuesta del edificio Rubira el Banco de Vigo (hoy sede del Banco Pastor). El cruce popularmente conocido como "Cuatro Esquinas" queda consolidado como una de las zonas más importantes de la ciudad y en un futuro como centro financiero. La belleza de las dos edificaciones frente a frente, unidas al edificio de cuatro alturas en perfecta armonía con el conjunto y la gran manzana limitada por las calles Colón, García Barbón y Pontevedra, construida por edificios de una o dos plantas (permitiendo una inmejorable visión de la Escuela de Artes y Oficios), constituye una de las estampas urbanísticas más bellas de la ciudad.

Tras el traslado del Banco de Vigo a su nueva sede, la planta baja del edificio Rubira es ocupada por la Central de Automóviles de Línea, más conocida como "El Castromil". Poco a poco la influencia de la empresa se va extendiendo y el edificio Rubira pasa a nombrarse "El Castromil".
El edificio debido a su privilegiada situación ve cómo sus locales son constantemente ocupados y pronto, uno de ellos llevará su nombre vinculado al edificio para siempre.
Francisco Rubira Fariña nacido en Negreira en 1896 cursa los estudios de farmacia de Santiago de Compostela siguiendo la tradición familiar. Trabajando para la empresa Bayer tiene que viajar por toda España. En uno de sus viajes conoce en Vigo a Trinidad Bastos, con la que contrae matrimonio.
Decide instalarse en Vigo y compra al farmaceútico José Espinosa la botica que tenía instalada al principio de la calle García Barbón, justo en frente del edificio Rubira. La farmacia se convertiría en un local muy concurrido debido a la conocida tertulia médica que tenía lugar en ella.
Después de que la empresa Castromil se trasladase a su nueva ubicación en la calle Uruguay Francisco Rubira instala su farmacia en el edificio que a partir de entonces llevaría su nombre asociado. Su antigua farmacia en la acera de enfrente sería adquirida junto al resto de edificios instalados en la manzana por la Caja de Ahorros en una evidente operación especulativa.
La farmacia inicia su actividad en su nuevo local en 1946 y con el paso de los años se convertiría en uno de los locales más conocidos de Vigo. Además de la evidente actividad económica, allí se reunían para debatir numerosos personajes del mundillo médico como Nicolás Peña, Pérez Alcalde, Ramón de Castro, Cesáreo Corbal,...
En 1951 se empieza a construir el edificio que albergará la sede de la Caja de Ahorros convirtiéndose en una mole que afectará muy negativamente al entorno de la zona y que romperá el equilibrio y la armonía que antes imperaba en las "Cuatro Esquinas".

El impacto provocado por el nuevo edificio y la diferencia de alturas con los edificios del entorno sirvió para avivar el ansia especuladora de unos pocos que provocaron la alteración de la altura de cornisa de muchos edificios de la zona y la destrucción de construcciones en aras de sacar dinero a toda costa.
El Banco Bilbao tomó nota de la operación llevada a cabo por la Caja de Ahorros y a mediados de los 60 se hacen con el Edificio Rubira.
El arquitecto Francisco Hurtado de Saracho es enviado por el Banco Bilbao a Vigo para buscar un lugar idóneo para contruir la nueva sede del banco, y el emplazamiento elegido por el arquitecto vasco sería el Edificio Rubira. Su opinión sobre la contrucción era que "el edificio carecía absolutamente de estilo, era una cosa rara..." Concluye que la opción más acertada sería demoler el edificio y construir uno nuevo.
Surge aquí la eterna pregunta de por qué el banco no lleva a cabo la rehabilitación de un edificio noble e histórico que seguramente supondría una buena imagen de la entidad de cara a la opinión pública. La respuesta sólo puede ser por intereses económicos. Demoler un edificio de cuatro plantas y contruir uno completamente nuevo de nueve era un negocio demasiado jugoso como para decir que no.
La entonces titular del inmueble Isidora Sánchez de la Riva (nieta del promotor Lucas de la Riva) con conocimiento de los intereses del Banco Bilbao hace una oferta a los inquilinos que hubiera significado la salvación del edificio. Ofrece por una suma total de 900.000 pesetas la posibilidad de que cada uno de los inquilinos fuera propietario de sus respectivas viviendas o locales. La propuesta termina en saco roto debido a las negativas de Francisco Rubira y del abogado Amoedo Seoane a invertir dinero en el edificio. La indemnización que seguramente cobrarían por la operación especulativa debieron llevarlos a tal posición.
Ante la negativa de los inquilinos a aceptar la oferta de compra, el bufete del abogado Buide Laverde se ofrece como mediador para evitar que se llegue a los juzgados. El despacho vigués llega a un acuerdo con todos los vecinos, menos con uno. Francisco Rubira seguía en sus trece y sería el único inquilino que requerir de sentencia judicial.

El 5 de diciembre de 1964 la propietaria del edificio Isidora Sánchez de la Riva vende la finca a la Inmobiliaria El Arenal S.A., domiciliada en Bilbao. El primer escollo para la destrucción del edificio estaba solventado. Ahora tocaba llegar a un acuerdo con el Ayuntamiento.
En una época donde imperaba el desarrollismo y lo moderno, el Ayuntamiento no fue un obstáculo para que el Banco Bilbao se saliera con la suya. El alcalde en ese momento, Rafael J. Portanet Suárez, no sabía lo que significaba la protección del patrimonio. No había ninguna normativa que protegiera los bienes arquitectónicos y urbanísticos ni ningún catálogo de edificaciones a conservar, y además los técnicos municipales no tenían ningún problema en mirar hacia otro lado.
En la documentación técnica aportada en 1965 por el Banco de Bilbao para la construcción de un nuevo edificio en el solar del Edificio Rubira no aparece el citado edificio en ningún momento. Según los planos y documentos aportados al Ayuntamiento no existe edificación alguna que fuera preciso demoler. En apenas un mes los técnicos municipales, sin preocuparse de que en el solar que se pretende construir está en pie el Edificio Rubira, estudian la solicitud y dan luz verde al proyecto. Los técnicos responsables de hacer la vista gorda no son otros que el ingeniero José García Sáenz Díez y el arqutiecto Emilio Bugallo Orozco.Tras varios aplazamientos, la Comisión de Gobierno se reúne el 4 de octubre de 1967 y concede la licencia solicitada por la Inmobiliaria El Arenal S.A. para construir un nuevo edificio de viviendas y locales con proyecto del arquitecto Francisco Hurtado de Saracho sin mencionar que es necesario destruir primero el edificio que se encuentra en el solar.
La falta de acuerdo con Rubira hizo que la operación de demolición se retrasara, siendo el último inquilino en abandonar el edificio tras percibir la indemnización. Su farmacia se traslada entonces al número 4 de García Barbón, en el Edificio Odriozola.
La salvaje destrucción del emblemático edificio no inmutó a los vigueses ya que hubo muy pocas protestas. En palabras de Jaime Garrido: “Este hecho, más que suficiente como para tomar medidas conducentes a evitar que se repitiera, no debió inmutar a los gobernantes municipales, porque se continuó con los derribos e incluso el Plan General de Ordenación Urbana de 1971 no sólo no lo impedía, sino que lo favorecía, al permitir edificar en altura según el ancho de la calle. Existía una total falta de sensibilización para con el patrimonio arquitectónico y la propiedad era prácticamente sagrada, etc. El nivel cultural era bajísimo (y creo que sigue siéndolo) y los pocos intelectuales que había estaban muy controlados y sus manifestaciones en público (conferencias, escritos, etc.) eran censuradas”.
Tan sólo se alzó una voz en defensa del edificio. Fue la del periodista Benedicto Conde "Bene", quien en 1965 publica un artículo en el Faro de Vigo titulado "El asesinato completo..." en el que muestra su preocupación por la falta de una legislación protectora del patrimonio en Vigo y denuncia la barbaridad que se planea realizar con el Edificio Rubira. Sin éxito sugiere a sus dueños la posibilidad de llevar a cabo una rehabilitación del edificio o inlcuso una ampliación. Sin embargo todo fue en vano.
La demolición inicia su andadura y del desmontaje y transporte de la cantería del edificio se encargará el industrial José Regojo. Su intención era la de reconstruir el edificio en Redondela. Numera los sillares para tal previsión pero ésta nunca llegará a ejecutarse. En Otoño de 1967 el edificio ya se ha desmontado en su totalidad y las piedras yacen en un solar propiedad de José Regojo en el Chan de Amoedo (Pazos de Borbén).
La intención inicial del empresario de reconstruir el edificio en Redondela se muestra inviable por la singularidad de la edificación y por los problemas económicos que sufriría su empresa en los 70. Regojo se propone entonces por lo menos construir una vivienda unifamiliar aprovechando las piedras del edificio o "hacer algo" con ellas.
Sin embargo las piedras nunca se llegaron a utilizar. Permanecieron en el solar de Pazos de Borbén sin ningún tipo de medida de seguridad, por lo que fueron presa fácil de la rapiña. Vecinos y párrocos se aprovecharon del abandono para llevarse varias piezas con total impunidad.
A finales de los 70 Regojo vende los restos que le quedan al empresario redondelano Juan Pazos Barciela que traslada la totalidad de los restos a sus depósitos de materiales en Redondela. Tan sólo queda en el solar de Pazos de Borbén un lamentable y penoso monumento en homenaje a José Regojo con algunas piezas del depósito. Sin duda un tristísimo final para un bellísimo edificio que nunca debió ser destruido y que debería servir de ejemplo para que el afán constructor y especulador no vuelva a cometer un crimen de tal magnitud.
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Un segundo depósito se ubicaría en el margen izquierdo de la carretera a Redondela a Porriño. En estos dos depósitos fue bastante habitual la utilización de material allí depositado para decorar construcciones y jardines de clientes interesados. Las mayores partidas se destinaron a Madrid y Sanxenxo. Hoy, debido a los múltiples robos y a las pérdidas en los traslados queda sobre un 50% del material.
Sobre el solar del Edificio Rubira el Banco Bilbao construyó uno de los edificios más feos de Vigo. Hurtado de Saracho presentó dos anteproyectos para la construcción del edificio. La primera propuesta es rechazada por los técnicos municipales por su elevada altura, por lo que la segunda es la que finalmente se verá realizada.

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Resulta incomprensible que un banco prefiriese para su sede un edificio tan espantoso como el construido por Hurtado de Saracho por un edificio noble, tan sobrio y bello como el Edificio Rubira, con esa armonía y ese excelente trabajo de cantería.

Viendo las fabulosas sedes del Banco Pastor, Caixanova, Caixa Galicia y las de algunas entidades bancarias más a los responsables del BBVA se les debería caer la cara de vergüenza ante la atrocidad que cometieron.
Fuentes:
- "Edificio Rubira (1880-1967)", de J.A. Martin Curty.
- "Vigo. La ciudad que se perdió", de Jaime Garrido.
- La Voz de Galicia.
Fotos sacadas del libro Edificio Rubira (1880-1967) y Vigo. La ciudad que se perdió. El resto de mi colección personal.

17 comentarios:

Leonardo Da Vinci dijo...

Siento muchísimo que no se puedan ver todas las fotos en grande. Llevo todo el fin de semana colgándolas de diferentes formas para intentar que se vean todas pero es imposible, blogger hace lo que le da la gana. Lo siento, un saludo.

Xos dijo...

Parabéns polo traballo e polo blog en xeral. O do edificio Rubira é un dos casos máis terribles de destrucción do patrimonio de Vigo. Esa cidade da primeira metade de século comezaba a deslumbrar en todos os aspectos. Tivo que chegar o fascismo para joder ao personal. O meu consolo é que Vigo segue a ter ese espíritu atlantista e dinámico doutrora, a pesar de todo

pablo gonzalez dijo...

gran post, do mellor que tes escrito. Noraboa.

Luis dijo...

Artigo importantisimo, porque falas do que seguramente foi o edificio mais bonito que houbo en Vigo, e que logo se convirtiu no crime mais noxento que sufriu a arquitectura viguesa.

"el edificio carecía absolutamente de estilo, era una cosa rara...", non entendo como un arquitecto pudo decer esto.

Gustariame pensar que nunca mais veremos a destruccion dun edificio tan precioso en Vigo, pero non son moi optimista

Luis dijo...

Por certo, sabes onde podria conseguir fotos do interior de pisos dos edificios construidos na cidade a finais do XIX/ principios do XX?

Teño moitas fotos dos edificios, pero e moi dificil encontrar fotos dos interiores...

Leonardo Da Vinci dijo...

@Luis
Fotos de interiores de edificios só coñezo o de "Arquitectura racionalista en Vigo" de Jose Luis Varela Alén, pero o edificio máis novo data de 1935 así que non creo que te sirva.
@Todos
Moitas gracias por visita-la páxina. Un saúdo.

Anónimo dijo...

Ánimo co blog crack !

José Cazorla dijo...

Alucinante la chapuza del Odriozola en el lateral a calle de Isabel II.

Ultron-5 dijo...

Pero aunque se haya perdido la mayor de la construcción por la desidia y la rapiña lo cierto es que tenemos fotografías y supongo que estarán los planos del edificio. ¿Por qué no compra el ayuntamiento o la Xunta el actual adefesio que lo sustituyó, seguidamente lo derriba, y reconstruye ese edificio?. Por ejemplo como sede para alguna institución autonómica de la que Vigo tanto carece...¿qué tal la Conselleria de Pesca prometida por Touriño?.

Un saludo y magnífica web.

pepo dijo...

Estoy con Ultron. Hay que reconstruirlo ya.

Anónimo dijo...

Exacto. Podrían reconstruirlo e instalar allí la sede central de la nueva caja de ahorros gallega. ¿No les parece una buena idea?

Anónimo dijo...

¿Pero se podría tirar el edificio actual y reconstruir el antiguo?¿Lo creeis factible?

Anónimo dijo...

Hablando de recuperaciones ¿se sabe donde está la bonita fuente q había en la plaza de España? recuerdo se iluminaba x las noches y precisamente, de la noche a la mañana, se esfumó para dar paso a los caballos de Oliveira... Maliciosamente la llamaban "el bidet de Josefina"... pero eso fue hace muchos años¡ Me gustaría ver una foto y recordar sus dimensiones. Por cierto era bastante más bonita que la de Plz América.

Anónimo dijo...

Guardo esta entrada en favoritos. Me duele el corazón cada vez que descubres el Vigo que no está y el que nos queda. Me duele el alma cuando se trata de casos tan flagrantes como este.

Sobre lo comentarios anteriores... ¿Reconstruir el Rubira?¿Cómo? ¿Pagándole un fortuna al BBVA para recuperar el solar y que así triunfe aun más el espíritu especulador que motivo esta vergüenza? ¿En serio alguien cree que la Xunta de Galicia movería un dedo por los anhelos de esta ciudad, cuando provocan que se vayan de aquí inversiones como Hipercor, Toys U´rus, Carrefour, Ikea y posiblemente la planta de baterías de Toyota? Para el que no lo sepa, las firmas nombradas que ahora tienen representación en la ciudad, tuvieron como objetivo inicial Vigo, y por "problemas" de toda índole hasta que no montaron primeramente en Coruña no lo hicieron aquí).

La consellería de Pesca, sin ir más lejos, tiene una opción formidable en la antigua ETEA, pero los de siempre, están a las mismas y ya veréis en que acaba todo esto.
Sobre la antigua fuente de la Plaza de España deciros que el vaso lo picaron porqué era de hormigón revestido y el mecanismo del arquitecto Oriol Bohigas estuvo mucho tiempo en el depósito municipal, hasta que se vendió como chatarra.
Como curiosidad comentar que Oriol Bohigas es responsable entre otros de la sede de la Editorial Destino de Barcelona, las viviendas Kochstrasse en Berlín, la Villa y Puerto Olímpicos de Barcelona o la Universidad Pompeu Fabra.

Anónimo dijo...

Para aquellos interesados en la desaparición de edificios en Vigo. Y otros diversos cambios subo este video que he realizado.

http://www.youtube.com/watch?v=af8iYw93hyE

Dori dijo...

¡Qué dolor!, no terminé de leer todo el artículo porque me costaba seguir. Hace tiempo que tenía ganas de ver la foto de ese edificio, desde que una amiga me comentó que donde ahora está ese bloque de hormigón sin alma en la esquina de Colón con García Barbón, antes había un edificio precioso que demolieron. ¡No lo entiendo!. Es una pena que se hubieran cometido tantos destrozos con tal de continuar con su ritmo frenético de construcción barata. El mantenimiento supone esfuerzo, pero también personalidad, madurez, vivir en una ciudad con encanto e historia . Estoy comenzando un blog http://vigolatierraqueamo.blogspot.com/ ,que todavía no tiene mucha forma, con el fin de aportar mi granito de arena a una ciudad que me ha acogido, y que podía haber sido un referente si la hubieran diseñado bien, por su ubicación en una colina, que le da forma de balcón que mira al mar, y con la exhuberancia de la Ría como marco. ¡Una maravilla!. Repito que es una pena, pero aún se pueden hacer, y de hecho ya se están haciendo muchas cosas por ella. Nunca es tarde. Enhorabuena por tu blog.

Anónimo dijo...

Vigo debe estarte agradecido, es decir toda la ciudad, debe agradecerte que por lo menos podamos ver y rememorar la belleza tan extraordinaria, la elegancia y gracilidad de esa construcción, porque dada la torpeza de dirigentes y adláteres del ayuntamiento nos hemos quedado huérfanos de hermosura arquitectónica.
Y los bancos que le vas a pedir a los bancos, si todo lo ven con ojos de Dollar!!!... No hay nada que pudra mas el mundo que el maldito dinero.
Gracias de mi parte y continua en ese camino para evitar el expolio.Un saludo. Elena Taracido