miércoles 24 de febrero de 2010

Estadio Municipal de Balaidos - Jenaro de la Fuente Álvarez (1928)

La gente que me conoce sabe que soy un apasionado del fútbol. Y mi equipo, como buen vigués que soy, es el Real Club Celta de Vigo. Como homenaje al equipo de mis amores realizo este artículo sobre la historia y futuro de su hogar: el estadio municipal de Balaídos.

La construcción del estadio municipal de Balaídos comenzó en 1924. Ese año, un grupo de empresarios vigueses con el presidente de la Compañía de Tranvías, Joaquín Fontán, a la cabeza tomó la iniciativa de construir un nuevo estadio municipal.

El motivo que llevó a estos empresarios a promover la construcción de un nuevo estadio de fútbol fue la desaparación del histório Campo de Coia, ya que el trazado del tranvía hizo necesario su ocupación.

Para ello, compraron 75.000 metros cuadrados en la zona de Balaídos e iniciaron los trabajos de acondicionamiento en septiembre de ese mismo año. Estas obras obligaron a desviar el curso del río Lagares.

Dos años después se constituyó la sociedad Stadium de Balaídos SA, presidida por Joaquín Fontán. La sociedad cedió el uso de las instalaciones al Celta para sus entrenamientos y partidos oficiales y amistosos, por las que el club vigués debía pagar el 15% de la recaudación de cada partido en concepto de alquiler. Posteriormente los tres propietarios cedieron la propiedad de los terrenos a la sociedad a cambio de 250 acciones.



El primer proyecto técnico fue realizado por Ricardo Mella Serrano, hijo del anarquista vigués Ricardo Mella.

Sin embargo, el proyecto que resultaría definitivo lo realizaría Jenaro de la Fuente Álvarez. Con un presupuesto de un millón de pesetas se trataba de un proyecto que contaba con una pista de atletismo de diez metros de ancho, siete pistas de tenis y el estadio de fútbol. El graderío era corrido, sin ningún tipo de ángulos y tenía capacidad para 22.000 espectadores. Las dimensiones del terreno de juego eran de 110 x 70 metros.


A la par que se construyó el estadio, el Concello vigués decidió reorganizar el entorno del estadio creando la avenida de Balaídos, que permitía el acceso al estadio a través de la carretera de Vincios.

La sociedad siguió gestionando el estadio durante una década, hasta que decidió venderlo al Concello de Vigo.

El estadio municipal de Balaídos fue inaugurado el 30 de diciembre de 1928, con un encuentro entre el Real Club Celta y el Real Irún, ganado por los locales por 7-0. Con un estadio lleno hasta la bandera, el saque de honor corrió a cargo de la hija del ex alcalde Gregorio Espino. El encargado de bendecir el campo fue el arcipreste de Fragoso, Faustino Ande, que echó agua bendita sobre el terreno de juego. Posteriormente sonarían los himnos de España y Galicia.

En 1945 Balaidos es adquirido por el Celta, gracias a un crédito de la Caja de Ahorros que se amortizaba con una subvención municipal anual de 70 mil pesetas. El Celta cedía al ayuntamiento la nuda propiedad y conservaba el usufructo durante 20 años. Se decide entonces la reforma de dos de las gradas, Gol y Río, con proyecto de F. Molins. Ese mismo año se construyó la nueva grada de Marcador con capacidad para 6.000 espectadores.

El primer cambió que experimentó el estadio tuvo lugar en 1969. Con Rafael Portanet como alcalde, se iniciaron las obras de reforma que significaron la construcción grada por grada de un nuevo estadio. Para ello, el Celta firmó con el Concello un nuevo contrato de cesión por el que se fijaba una renta anual de 240.000 pesetas por el uso del estadio.

Las obras no terminaron hasta 1971 y las nuevas gradas tenían una capacidad de 35.000 espectadores. Esta nueva configuración, a excepción de la grada de Río, es la que aún se conserva en la actualidad.

La inauguración del nuevo estadio sería el 27 de marzo de ese mismo año, y contó con la presencia del Real Madrid.

Además de la construcción de las gradas, se hicieron otras mejoras como la instalación de la iluminación eléctrica, que se inauguró en un amistoso contra el Anderlecht belga.

El estadio sufriría su último cambio a comienzos de los años ochenta con motivo del Mundial de España en 1982.

Como sede el mundial, el estadio tenía que cumplir una serie de requisitos. Para acondicionarlo se construyó una nueva grada de Río y Gol, donde se ubicarían los nuevos vestuarios. Las gradas de Tribuna y Marcador fueron remodelados y en total, las obras dejaron un aforo final de 31.800 asientos.

El coste total de la obra ascendió a 474.000 pesetas.

Desde entonces, han pasado los años y el estadio se ha quedado anticuado. Muchos han sido los proyectos que han pretendido lavar la cara del viejo y vetusto estadio. Pero uno tras otro han ido guardándose en el cajón para caer en el olvido.

El primero de ellos se produjo en tiempos de Horacio Gómez con Castrillo y Príncipe en el Concello. Se trataba de un complejo deportivo, comercial y recreativo que se situaría frente a Zona Franca cerca de la urbanización de Navia. Contaba con restaurantes, zona comercial, palcos VIP, parking con 3.000 plazas, hotel, piscinas, cancha de baloncesto, etc. Citröen se opuso al proyecto y éste cayó en el baúl de los recuerdos.

Se intentió llevar a buen puerto el proyecto y se rebajaron las pretensiones, iniciales optando por remodelar el estadio grada a grada. Nadie tomó la iniciativa y el proyecto volvió a caer en saco roto.

Años después se presentaría otro proyecto, pero como todos, con el paso del tiempose fue guardando en el cajón de los proyectos olvidados.


Finalmente, con motivo de la candidatura de España y Portugal al mundial de 2018, el Concello vigués, de la mano del Teniente de Alcalde Santi Domínguez, presentó un nuevo proyecto de reforma. Si cabe, el más ambicioso de todos.
Con un presupuesto de 123 millones de euros (104 millones para la reforma del estadio y el resto para mejorar el entorno y el aparcamiento), la idea del proyecto es que esté financiado por el Estado, Xunta, Diputación y Concello.
El nuevo estadio tendría un aforo de 42.381 espectadores, todos sentados a cubierto. El aparcamiento subterráneo tendría capacidad para 2.074 plazas de uso público y 818 de uso exclusivo del estadio.



El estadio se construiría en cuatro fases.


1ª: Demolición y construcción de Marcador y parking subterráneo. Plazo de ejecución de entre 9 y 12 meses. 2ª: Demolición y construcción de Tribuna y aparcamiento de la avenida de Balaídos. Plazo de ejecución de 12 a 15 meses. 3ª: Mover el campo hacia Marcador y Tribuna. Demolición y construcción de Gol. Humanización de las calles Val Miñor y Balaídos. Plazo de ejecución de 9 a 13 meses. 4ª: Demolición y construcción de Río. Plazo de ejecución de 15 a 18 meses.

En palabras de Santi Domínguez, el estadio tendría amplios accesos y las gradas serían adaptables. El estadio tendría tres anillos de gradas: una inferior de 19.392 plazas, otra superior de 20.198 plazas y una intermedia donde estarían los palcos y medios de comunicación con 2.804 plazas.

El estadio tendría cuatro alturas y dos plantas subterráneas. En una de ellas se ubicarían los vestuarios, zona médica, zona de seguridad, almacenes, zona de mantenimiento y otras dependencias. La otra planta subterránea sería usada como parking.

La planta baja contemplaría la zona de acceso al primer anillo del graderío, la zona de restauración y comercial, taquillas y diversas dependencias (tiendas, locales para ex jugadores, asociación de peñas, etc.). La primera planta albergaría los palcos y zona de prensa; la segunda planta el acceso al segundo anillo; la tercera la zona de oficinas y sala de reuniones y la cuarta estaría destinada a la circulación de los espectadores.

Habrá que esperar hasta el 14 de mayo, fecha en la que se conocerá la resolución final.

lunes 15 de febrero de 2010

La arquitectura y el urbanismo al servicio de la propaganda política.

La arquitectura y el urbanismo al servicio de la propaganda política. Siguiendo la estela que dejó el hoy alcalde de Vigo Abel Caballero en su paso por la Autoridad Portuaria de Vigo, Corina Porro es la responsable de este anuncio del Faro de Vigo sacado del foro de skycrapercity Galicia. Sobran las palabras.

Después de tumbar el Plan Nouvel por tildarlo de inviable, la actual presidenta de la Autoridad Portuaria de Vigo ha presentado durante los últimos meses un plan alternativo al del afamado arquitecto francés.
La conocida como "nave azul" situada en el muelle de cruceros entre los edificios de la Estación Marítima y de sesiones de la Autoridad Portuaria, ha recientemente sido demolida para dejar paso a una gran
"fuente cibernética multimedia". Con una inversión de 2,6 millones de euros, la fuente pretende convertirse en "la gran fuente de la ciudad", en palabras de Corina Porro. "Pretendemos construir una fuente de última generación, en la que el agua es compatible con efectos de luz, sonido e imagen, como ya las hay en algunas grandes ciudades europeas".
"Va a ser un gran espectáculo que cambiará por completo la fisonomía de la zona y que podrá verse desde muchos lugares de la propia ciudad". "Se podrán hacer proyecciones, espacios con distintas fases de luz, con color y mezclado con la música. Un auténtico espacio multimedia al aire libre que servirá como punto de atracción", señaló Corina Porro.
Este proyecto forma parte de un plan integral que pretende llevar a cabo la presidenta del puerto en el muelle de trasatlánticos. Algo así como el plan "Anti Nouvel".
En la explanada de trasatlánticos se derribara la nave de Casa Pepe para ubicar un edificio para cruceristas, y la ya demolida nave de cableros para ubicar la fuente. Sólo permanecerán, como edificios de uso oficial, el inmueble de sesiones, en el extremo oeste del muelle y el propio de la Estación Marítima.


Por detrás del edificio de la Xunta, se rehabilitarán las antiguas naves de frutas para destinarlas a una zona de ocio y hostelería con restaurantes, cafeterías y locales de copas. Además se utilizará el edificio para la recepción de cruceristas y el transporte a las islas Cíes. En total 5.000 metros cuadrados y un presupuesto de 4,5 millones de euros.

No seré yo quien defienda al megalómano plan Nouvel y su monolito en medio de la ría. Sin embargo, aun con sus defectos se trataba de un plan integral que proponía homogeneizar toda la parte central del puerto de Vigo para conseguir una franja costera armonizada.
El plan de Corina Porro, sin embargo, parece un plan aislado, un pegote para justificar una labor. Da la impresión de ser un plan hecho con prisa y pensado a muy corto plazo.


Y es que Corina Porro, al igual que hiciera Caballero hace cuatro años, entiende su posición en el puerto en clave política. Su objetivo es la Alcaldía y el puerto de Vigo es el trampolín para ocupar su sillón. Así, estos días estamos sufriendo esta bochornosa trifulca por parte de unos (i)responsables políticos, que en vez de pensar en lo mejor para nuestra ciudad, ven única y exclusivamente por sus propios intereses personales. Nada nuevo bajo el sol. Lo más triste es ver la imagen que estamos dando al exterior.


jueves 4 de febrero de 2010

Casas para Benigno y Camilo Fernández (1913) - Jenaro de la Fuente y Domínguez

Las Casas para Camilo y Benigno Fernández es otra de las joyas creadas por Jenaro de la Fuente y Domínguez. Repitiendo el estilo del edificio Pardo Labarta, realizado dos años antes, el proyecto de las casas para Camilo y Benigno Fernández fue realizado en 1913.
Los hermanos Fernández, no queriendo ser menos que las grandes familias de la época, que se construían grandiosos y hermosos edificios, no pusieron límites económicos en la construcción del edificio. Así, en la calle Urzáiz número 28, nuestra ciudad sumaba a la lista de edificaciones notables la construcción de un nuevo edificio granítico de carácter monumental.


Manteniendo su tan característico estilo ecléctico, Jenaro de la Fuente se empapa de las corrientes arquitectónicas de la época, y el tan en boga art noveau o modernismo de principios del siglo XX se incorpora al diseño del edificio.
El edificio, de planta baja y cuatro altas, llama la atención por su fantástica fachada y su cuidada ornamentación.
De la Fuente mantiene la composición ecléctica pero añade formas y elementos decorativos del modernimo, como las líneas ondulantes, arcos elípticos, arcos rampantes, etc.

Estos detalles modernistas se pueden apreciar sobre todo en el gran acceso central de la casa y en los cierres de las tres galerías graníticas abiertas que recorren la fachada, en el centro y en los laterales. Terminan en buhardillas muy ornamentadas con elevados pináculos y cubiertas en mansarda muy empinadas.
Cade destacar, como en otras grandes obras de nuestra ciudad, el gran trabajo de cantería realizado. La calidad y excelente labra de las piezas graníticas que componen la espectacular fachada habla de la excelente pericia de los canteros que la ejecutaron.