miércoles 27 de octubre de 2010

La Panificadora (1917) - Otto Werner, Jorge Buchi y Manuel Gómez Román


"Como vigueses, es nuestra obligación conservar nuestra memoria urbana. Después de décadas de desastres urbanísticos, no vamos a permitir que el ayuntamiento destroce uno de los grandes símbolos del Vigo industrial, la panificadora.
Siguiendo los planes urbanísticos que serán llevados a cabo en nuestra ciudad, el ayuntamiento pretende derrumbar este memorable edificio dejando tan solo los silos, sin darle la posibilidad de rehabilitación total como edificio destinado a la cultura.

Como ciudadanos Vigueses, estamos hartos de que cada alcalde vigués se guíe por el dinero y la especulación olvidándose de cualquier gusto estético en NUESTRA ciudad.
Pedimos al ayuntamiento, que si de verdad quieren derrumbar un edificio emblemático vigués, que sea este el ayuntamiento, que abran Vigo al mar de verdad (Con esto nos referimos a derrumbar el proyecto "Abrir Vigo al mar") o que desforren el hospital Xeral de esas placas verde cantoso. Pedimos a nuestro alcalde que piense con la cabeza y que si su equipo careciese del mínimo gusto estético que se EXIGE para aprobar planes urbanísticos, que no los aprueben modificando irremediablemente nuestra ciudad al más puro estilo hortera que ha caracterizado a nuestros concejales durante décadas."


Desde la red me llega la noticia de que un grupo de vigueses comprometidos con su ciudad han iniciado una campaña para salvar de la especulación uno de los más emblemáticos edificios de Vigo: La Panificadora.

Desde la web salvemoslapanificadora se recogen firmas para evitar el derribo del edificio.

Como no podía ser menos, desde este blog nos unimos concienciadamente a la causa para que ésta consiga la mayor repercusión posible y se haga visible el sentir de muchísimos vigueses que desean un mayor respeto por el patrimonio arquitectónico e industrial de nuestra ciudad.

Por ello he decidido actualizar el artículo que en su día escribí sobre la Panificadora con nuevas fotografías sacadas de la blogosfera (Vigoblog, Panificadora amputada, la ciudad perdida, etc.). También en los próximos días espero escribir otro analizando la operación urbanística-especulativa que se quiere realizar en los terrenos de la Panificadora.


La fábrica de harinas o Panificadora es uno de los más bellos ejemplos de arquitectura industrial en nuestra ciudad.

Fue construida en 1917 por Antonio Valcarce, poco después de haber cerrado la fábrica de harinas "La Molinera", siendo Manuel Gómez Román arquitecto de la obra, y Otto Werner y Jorge Buchl ingenieros. En sus inicios contó con el edificio de molinos, hornos para la elaboración de pan y cuatro silos para el grano.



Tras la Guerra Civil se convirtió en el primer negocio de pan en Vigo. Era el horno con mayor cantidad de racionados inscritos y acabó absorbiendo a muchos pequeños panaderos de barrio, que hacían de repartidores y pasaban a convertirse en accionistas de la compañía.

La Compañía Viguesa de Panificación tuvo entre sus muchos clientes contingentes militates del sur de Galicia o prisioneros del Monasterio de Santa maría de Oia.


Por aquella época el negocio iba viento en popa. A pesar de las habituales restricciones de harina trabajan en la Panificadora unas doscientas personas.

Debido a la buena marcha del negocio, se decide ampliar dotándola de seis grandes silos más y un edificio para almacenar sacos. La fábrica además también disponía de parque móvil para talleres, gasolinera, reparto, pozo y central eléctrica.

Debido a la guerra civil y al bloqueo de la posguerra, la producción de la fábrica bajó considerablemente.

En 1960 se transforman los talleres y se construye una tercera edificación para fábrica de piensos y locales comerciales. En total ocupaba una superficie de 9.455 metros cuadrados.
Finalmente la fábrica cerró en el año 1981, después de 60 años dedicados a la producción de harina y la elaboración de pan. Desde entonces se encuentra en estado de abandono y, mismamente, hace unos años sufrió un incendio en uno de los bajos del edificio.


A pesar de que gran parte de la ciudadanía, grandes intelectuales y reconocidos arquitectos han apostado en innumerables ocasiones por su rehabilitación, los sucesivos alcaldes que han pasado por nuestra ciudad nunca han mostrado el más mínimo interés por su conservación.

Como prueba del sentir general de los arquitectos, dejo la nota de prensa que la delegación del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia en Vigo publicó en 2002:


"
La Panificadora y Fabrica de Harinas.
b
En conmemoración del Día Mundial de la Arquitectura 2002, el Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia auspiciado por el Consejo Superior de Arquitectos de España y la Unión Internacional de Arquitectos, realiza una declaración institucional eligiendo como tema de esta edición " Arquitectura y Patrimonio Cultural".

Con tal motivo la Comisión de Cultura de la Delegación del COAG en Vigo, ha elegido como edificio significativo La Panificadora y Fábrica de Harinas. Con esta elección se pretende la puesta en valor del conjunto de edificaciones popularmente conocido como " La Panificadora " como Patrimonio Arquitectónico de la ciudad. El reconocimiento de la Unión Internacional de Arquitectos de la elección de dicha edificación, viene a ratificar la solicitud realizada por el COAG en 1995 ante la Xunta de Galicia, para la declaración como Bien de Interés Cultural del conjunto. Reconocido hoy en día en el ámbito cultural, como un elemento insigne dentro de la Arqueología Industrial de la Ciudad, aun se encuentra sin el tratamiento legal ni urbanístico acorde con su categoría arquitectónica.


En palabras de Fernando Agrasar, Profesor de la E.T.Superior de Arquitectura y co-autor del Guia de Arquitectura Contemporánea de la ciudad de Vigo - de
próxima publicación – " ...La Panificadora, constituye una referencia obligada de los inicios del hormigón armado en nuestra ciudad, que a través de sus autores los ingenieros Werner y Buchl y el arquitecto Manuel Gomez Román, muestran didácticamente el estado de la arquitectura en la década de los años veinte. La sinceridad y pragmatismo constructivo de la ingeniería, con sus claros volúmenes desornamentados, frente al esteticismo fuera de lugar de la arquitectura es una lección que nos recuerda los orígenes de la profunda transformación moderna...".
Que hoy en día, la Panificadora reine en el perfil de la ciudad como una ruina en manos del azar, es un lujo que la memoria histórica de la ciudad ya no puede permitirse. Es pues el momento de hacer una reflexión objetiva sobre la representatividad del Patrimonio Industrial en el desarrollo urbano de la ciudad y que las Administraciones asuman de una vez los costes añadidos por los errores cometidos en el pasado, con un único objetivo, recuperar para la ciudad lo que de hecho ya le pertenece. Por ello , debemos poner de relieve que el proteger y reutilizar el Patrimonio Cultural Arquitectónico ha de ir mas allá de una simple conmemoración. No sería deseable que el Día Mundial de la Arquitectura, se convirtiera en Vigo en una día de luto en vez de una jornada de orgullo ciudadano.

Delegación Vigo del COAG."


El edificio llegó a ser incluido como elemento a conservar en las Normativas Municipales. Incluso los arquitectos Celestino García Braña, Susana Landrove y Ana Tostoes han documentado 160 obras significativas de España y Portugal en "La arquitectura de la industria", un volumen que analiza el papel de la industria en el desarrollo del Movimiento Moderno. La Panificadora aparece aquí como ejemplo único en España de la arquitectura de principiops del siglo XX. Pero ni eso ni el anuncio del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia en 2002 parece que vayan a salvar a este emblemático edificio de su más que previsible desaparición.

Para el arquitecto Fernando Agrasar Quiroga, autor del libro "Guía de arquitectura de Vigo 1930-2000", la panificadora se erige, por derecho propio, en todo un símbolo del carácter y la razón de ser del desarrollo de Vigo en el pasado siglo.

Esta pieza de arquitectura industrial, que está situada en pleno centro de la ciudad (en la calle Santiago), constituye el testimonio insustituible del empleo de hormigón armado en edificación en nuestra ciudad.

El conjunto muestra de forma didáctica el estado de la arquitectura en la década de los años veinte.

El perfil de la fábrica contrapone un volumen principal, con poderosos silos de planta poligonal, con aristas decoradas y tejadillo tradicional con alero. La sinceridad y pragmatismo constructivo de la ingeniería, con sus claros volúmenes desornamentados, frente al esteticismo fuera de lugar de la arquitectura es una lección que nos recuerda los orígenes de la profunda transformación moderna.




Para el reputado arquitecto e investigador Jaime Garrido Rodríguez el derribo de la panificadora, además de ocasionar una negativa ausencia en la imagen de la ciudad, supondría la pérdida de un espacio céntrico útil para actividades socio-culturales (museo de la industria viguesa, museo de las ciencias, de la pesca o centro de exposicion, investigación y producción de espectáculos audiovisuales, etc.).

A su valor histórico, dentro de los escasos edificios industriales que nos quedan en la ciudad, se añade su calidad arquitectónica e integración en el contexto y paisaje urbano. La sustitución por dos o tres centenares de viviendas agravaría considerablemente el problema de la alta densidad ya existente en el casco urbano.



Por todo lo que representa este edificio, la iniciativa de recoger firmas me parece una gran idea y espero que gane fuerza.

La panificadora es uno de los edificios más representativos y más ligados a nuestra ciudad. Contemplar este edificio es contemplar parte de la historia de Vigo.

Es una joya de la arquitectura industrial que se debe conservar y preservar, no sólo por su valor arquitectónico e histórico, sino también porque forma parte de nuestra indentidad. Yo no concibo Vigo sin esa característica skyline que proporciona nuestra catedral laica (como la llaman en Vigoblog).


Vigo es una ciudad industrial y como tal no debería olvidarse de ese desarrollo industrial que la ha convertido en esa ciudad dinámica y urbana que es ahora.

Conservar esas fábricas e industrias es lo mínimo que se debe hacer para honrar a los que, a base de esfuerzo y trabajo, forjaron en el pasado las bases del Vigo de hoy.



Hace años se consiguió que no se derribara el antiguo palacio de justicia (hoy MARCO) de la calle Príncipe y hoy es un orgullo para los vigueses. ¿Por qué no se puede hacer lo mismo con la Panificadora? La panificadora , la fábrica de Santa Clara, el edificio Bandeira, la Metalúrgica, la fábrica de conservas Alfageme, fábrica de conservas Albo, la Industriosa, la fábrica Rivas, la Artística,... también debería rehabilitarse y conservarse ya que son muestras vivientes de la historia de nuestra ciudad. Vigo tiene un fabuloso pasado industrial del que debería sentirse orgulloso.

Y es que una ciudad que da la espalda a su pasado no tiene alma. ¿Debemos permitir entonces que se derriben todas estas edificaciones históricas que pertenecen a todos los vgueses para la triste idea de construir más edificios de viviendas que únicamente responden y beneficien a intereses privados?
Si piensas que no y que debemos conservar la panificadora pincha aquí.

Gracias.





Artículos relacionados:
- Panificadora.
-
Otro futuro posible para ´La Panificadora´.
- La panificadora también se puede rehabilitar.
- Salvemos la panificadora.
Referencias:
- "Vigo, la ciudad que se perdió. Arquitectura desaparecida. Arquitectura no realizada", de Jaime Garrido Rodríguez.
- "Guía de arquitectura de Vigo 1930-2000", de Fernando Agrasar Quiroga.
- Vigoblog.
- Panificadora amputada.


lunes 18 de octubre de 2010

La Panificadora se conservará integramente


La noticia saltaba esta tarde en los medios y el alcalde Abel Caballero lo ha confirmado poco después via Facebook: ¡¡la Panificadora se conservará íntegramente!!.

Para el autor de este blog, esta noticia supone una alegría inmensa. Y también, por qué no decirlo, un motivo de orgullo por haber contribuído con un pequeño granito de arena a la defensa de la conservación de este emblemático edificio.

Aunque parezca imposible en estos tiempos que corren, hoy se ha demostrado que la unión, a veces, hace la fuerza. Entre todos hemos conseguido que las fuerzas políticas hagan caso al sentir de la ciudadanía. Esperemos que la Panificadora sea el primer caso de una larga lista.

¡Enhorabuena a todos!



PD: En breves espero actualizar el artículo sobre la Panificadora.



martes 12 de octubre de 2010

Manuel Gómez Román - Paisajes urbanos de una ciudad gallega imaginaria (1940-1955)

Manuel Gómez Román, además de un gran arquitecto, fue el mayor impulsor de una arquitectura diferencialmente gallega.

Inspirándose en la arquitectura barroca compostelana sentó las bases de la llamada arquitectura galleguista o regionalista. Una arquitectura que toma como icono artístico y referencia la catedral compostelana. Una arquitectura construida en materiales nobles como el granito y con maestros canteros gallegos. Una arquitectura que abraza la modernidad a partir de la tradición arquitectónica gallega.


Con este espíritu Manuel Gómez Román inicia una serie de proyectos en los que opta decididamente por adaptar la tradición al medio. Frente al novedoso racionalismo, Gómez Román en sus proyectos prefiere interpretar el arte tradicional gallego.

Esta nueva arquitectura regionalista t
uvo un gran aceptamiento en la sociedad gallega. En Vigo, por ejemplo, la alta burguesía realizó numerosos encargos al arquitecto gallego, materializados sobretodo en chalets inspirados en el pazo barroco gallego.



Sin embargo, al margen de sus encargos, Manuel Gómez Román plasmó en una serie de bocetos que nunca llegarían a materializarse su ideal de urbe gallega. Estos bocetos, de carácter monumentalista y con referencias historicistas, muestran paisajes urbanas utópicas que mantienen la continuidad con la tradición barroca.

Son bocetos de gran belleza que fácilmente podrían haber representardo una estampa de cualquier ciudad gallega.

Vigo, que no tiene tradición de edificios institucionales, podría haber llevado a cabo un proyecto como este para realizar la nueva casa del Concello y algunos edificios públicos más, como la sede de la Diputación de Pontevedra, la sede de la Xunta, delegación de Hacienda, juzgados, etc. Una pena que estos bocetos no se hubieran llevado a cabo porque las imágenes son realmente preciosas.


Referencias:
- "Manuel Gómez Román", de José Ignacio López-Chaves Castro, Francisco Fernández del Riego, Marian Leboreiro Amaro, Carlos Sambricio y Rivera de Echegaray, José Ramón Pereira y José Ramón Iglesias Veiga.


domingo 3 de octubre de 2010

Facultad de Filología y Traducción (1977) - Desiderio Pernas


El antigo Colegio Universitario de Vigo (conocido por los vigueses por el acrónimo de CUVI), en la actualidad Facultad de Filología y Traducción, es el germen de lo que hoy es la Universidad de Vigo.

El Campus de Vigo, vieja reclamación de la sociedad viguesa, nace precisamente a raíz de las protestas llevadas a cabo por las fuerzas vivas de la ciudad de Vigo para presionar a la Universidad de Santiago de Compostela.

Finalmente la Universidad de Santiago de Compostela cede y autoriza la creación de un centro en el que se imparta el primer ciclo para la enseñanza de Filología, Ciencias Económicas y Ciencias Químicas y Biológicas, pero aún dependiente de la universidad compostelana.


Este ilusionante proyecto recibe el lógico apoyo de la Caja de Ah
orros Municipal de Vigo, que financia el proyecto y encarga su diseño al arquitecto Desiderio Pernas, con el que ya había trabajado con anterioridad en el Polígono de Coia.

El emplazamiento escogido para llevar a cabo el proyecto es en el monte de Lagoas - Marcosende. Esta decisión, causó gran controversia en su día y su eco aún resuena en la actualidad.

Es cierto que la localización está bastante alejada de la ciudad, pero la decisión parece coherente si tenemos en cuenta que se basó en una idea muy clara de lo que debía ser la relación entre universidad y sociedad. La idea de campus de las universidades norteamericanas inspiradas a su vez en las ciudades universatiras de Oxford y Cambridge fue lo que llevó a los responsables a elegir los terrenos para el CUVI. Un campus, alejado del caos de la ciudad, en plena naturaleza y con vida propia, es un lugar ideal para dedicarse al estudio y la meditación.







El solar donde se levantaría el edificio presentaba un gran desnivel. Este desnivel es resuelto por Desiderio Pernas fragmentando el proyecto en varios edificios. Así, la difícil orografía, lejos de ser un problema, dota de una gran personalidad al conjunto.

Cabe salientar como, una vez más, Desiderio Pernas hace que la naturaleza no desaparezca, sino que sea soporte de su diseño.

La solución ideada consiste en un edificio principal y tres pabellones para cada
área docente. Cada pabellón docente está conectado con los otros mediante corredores porticados. Sin embargo, cada edificio transmite un carácter independiente gracias a la distancia que los separa.

A su vez, cada pabellón, tiene unos cuerpos distintos según su función, ensamblados por un vestíbulo. Todos estos edificios s
on de planta baja. No obstante, el desnivel del terreno provoca que no se alineen como un plano continuo y se creen diferentes ambientes.



Esta diferenciación de ambientes es la que da personalidad al edificio. La horizontalidad característica del movimiento moderno se combina con una sucesión de patios acristalados, jardines, corredores, espacios abiertos, vegetación, estancias con luz natural, etc. que hacen que pasear por el interior y exterior del inmueble sea una experiencia muy agradable.

El interior del edificio, de un marcado carácter sobrio
, está compuesto por una estructura metálica y paramentos de ladrillo vista, que se vuelven de hormigón al acercarse al suelo. Sin embargo frente a esta sobriedad se da el contrapunto de los patios y jardines, que dan al conjunto una visión sosegada y atractiva.



El exterior destaca por los forjados de coronación, horizontales y que muestran su cara como una banda que termina cada volumen. Bajo las bandas, los huecos adquieren alturas variables en función del uso que albergue para dar paso a la fábrica de ladrillo cara vista. Este orden de bandas varía con cada situación de altura y posición del suelo de los distintos sólidos con lo que el efecto es de un conjunto de variaciones que no pierde la unidad.

En definitiva, un edificio cuya entrada recomiendo a todo el mundo. Su disparidad de ambientes, sus patios, sus jardines, su abundante luz natural,... hacen que su visita resulte muy gratificante. Quizás resulte un poco exagerado y se me vea un poco el plumero, pero es que a pesar de su edad, este edificio es mi favorito del CUVI. Sin más.


Referencias:
- "Desiderio Pernas. Do detalle á cidade: 60/70", de Perfecto Cendón y Andrés Touceda.
- "A cidade universitaria de Vigo. Arquitectura no Campus Universitario de Vigo", de Fernando Agrasar.